
CASA AR, Lerín.
Diálogo entre la Peña y la Eficiencia Contemporánea
Contexto y Emplazamiento
La localidad de Lerín, situada en la comarca de Tierra Estella, se define por una orografía singular donde el trazado urbano medieval se eleva unos 100 metros sobre el río Ega. En este escenario, la arquitectura no es solo un refugio, sino una extensión de la geografía de yeso sobre la que se asienta el casco antiguo. La Casa AR surge como una intervención necesaria para sustituir una edificación en estado de ruina, enfrentándose a una geometría compleja y a la preservación de una bodega excavada en roca yesífera.
Estrategia de Implantación
El proyecto se concibe como un elemento masivo que busca la integración en la trama urbana del casco histórico de la localidad. Debido a la fuerte pendiente, la vivienda se organiza en tres niveles diferenciados para absorber el desnivel y responder a las distintas necesidades funcionales, así como a las cotas de acceso de las calles circundantes.
El diseño exterior reinterpreta el sistema constructivo tradicional de muros de carga "terrosos" de adobe, asentados en la roca de la "Peña de Lerín". Se emplea un zócalo de textura diferenciada que dota a la base de la vivienda de un carácter pétreo y robusto, integrándose en el entorno de la calles Cofradía y la Marcolain.
En cuanto a la organización Funcional, la vivienda cuenta con tres fachadas exteriores y una medianera al norte. El programa se distribuye de la siguiente manera:
-
Planta Semisótano: Con acceso directo para vehículos y peatones desde la calle Cofradía. Este nivel se proyecta como un espacio de servicio, que integra la bodega histórica preservada, la cual queda conectada bajo el nuevo volumen de terraza con jardín.
-
Planta Baja: Es el núcleo social de la vivienda, con acceso principal por el noroeste, desde la calle Marcolain. Incluye un espacio diáfano con salón-comedor y cocina, vinculado con el porche, el jardín y el fantástico paisaje abierto del pinar de Lerín del sureste, invitando actividades en el exterior.
-
Planta Primera: La zona de noche alberga tres dormitorios: el principal con baño, vestidor y terraza cubierta orientada al paisaje, y dos dormitorios asistidos por un segundo baño.
Se ha cuidado la Sostenibilidad y Rigor Técnico. Uno de los pilares del proyecto es la consecución de una vivienda de bajo consumo energético bajo criterios Passivhaus. Para ello, se ha diseñado una envolvente térmica continua mediante un sistema de aislamiento térmico exterior, SATE acabado raspado fino claro, evocando el aspecto de muros de carga de las viviendas de la zona.
La eficiencia se refuerza con el uso de aerotermia para la climatización y producción de agua caliente sanitaria, complementada con la preinstalación de paneles fotovoltaicos en la cubierta. Además, la disposición estratégica de los huecos y la orientación sureste de las zonas de día garantizan una ganancia solar óptima y vistas panorámicas hacia el pinar de la localidad.
El nuevo volumen incorpora elementos obligados como alero corrido en el remate de la cubierta inclinada, así como los criterios de diseño de huecos, con el objetivo de mimetizarse de modo silencioso y discreto en la “Peña de Lerín”.
Conclusión
La Casa AR demuestra que es posible conciliar las restricciones normativas de un casco histórico con las exigencias de la edificación contemporánea. A través de la optimización de recursos económicos y una ejecución sencilla pero precisa, la obra logra ser una pieza de costura urbana que respeta el pasado señorial de Lerín mientras mira hacia un futuro de alta eficiencia energética, garantizando el confort de los usuarios.
EQUIPO
El equipo que ha desarrollado Proyecto y Obra está formado por: Daniel Azpilicueta, arquitecto paisajista; Eduardo Ozcoidi, consultor de estructuras; Fernando Ariztegui y María Navarro, aparejadores;
J. Cutillas, fógrafo
Construcciones Altamira



















